A la hora de ponerse brackets, muchos adultos tienen la creencia de que se trata de tratamientos para niños y se sienten algo incómodos por realizarse una ortodoncia a cierta edad. Además de las ventajas estéticas, los brackets corrigen problemas dentales que pueden acarrear otras complicaciones en un futuro.

Si quieres saber para qué sirven los brackets y qué tipo de aparatos puedes ponerte, en el siguiente artículo respondemos a las dudas más frecuentes.

¿Por qué el uso de brackets no es solo cosa de niños?

 

La realidad es que no existe una edad ideal para ponerse brackets. A partir de los 12-13 años, que es la edad recomendable para comenzar este tipo de tratamientos, cualquier persona, ya sea adulto o niño, puede llevar un tratamiento de ortodoncia.

El perfeccionamiento en las técnicas, la implementación de nuevos métodos y las cuestiones estéticas son los principales motivos que llevan a jóvenes y adultos a querer comenzar un tratamiento de ortodoncia con brackets para poder lucir una bonita sonrisa que nos les cause complejo.

«En Clínica dental Sant Jaume ofrecemos tratamientos distintos para personas únicas.«

¿Cómo saber si necesito brackets?

 

Los pacientes nos preguntan con mucha frecuencia cómo pueden saber si necesitan brackets, y es que la mayoría de personas piensan que solo sirven para corregir problemas de alineación.

Si tienes dudas de para qué sirven los brackets, te contamos que los tratamientos de ortodoncia pueden corregir diferentes problemas dentales, como pueden ser:

☆ Mordida abierta: es el problema producido cuando queda un espacio abierto al cerrar los dientes.

☆ Separación de los dientes o espacios interdentales.

☆ Apiñamiento de dientes o piezas mal alineadas.

☆ Problemas de mordida y/o mandibulares.

¿Qué tipo de brackets podría llevar?

 

Existen diferentes tipos de brackets según el problema que se quiera solucionar. A su vez, dentro de cada tipo, se pueden encontrar diversos modelos en los que la diferencia radica principalmente en el tipo material o color utilizado.

 

  • Brackets metálicos: es el sistema de ortodoncia más tradicional. Se trata de piezas de acero unidas por un arco de alambre que utilizan gomas para fijar las piezas metálicas a los dientes. Los brackets pueden ser de metal o cerámicos para un efecto más discreto.

 

  • Brackets autoligables: este tipo de método realiza menos fricción sobre el diente, pues no utilizan gomas para fijar los brackets a las piezas. Están indicados para pacientes periodontales o en los que no se precise realizar tanta fuerza.

 

  • Bracket lingual: se trata de uno de los brackets más estéticos, ya que son los únicos que pueden considerarse totalmente invisibles al ir colocados en la cara interna de los dientes. Su forma de actuación es similar a la de los brackets metálicos.

 

  • Férulas transparentes: se trata de férulas realizadas en plástico u otros materiales que se utilizan para corregir problemas leves como separación de dientes o apiñamientos leves. Es un tratamiento extraíble, aunque solo se quita para comer o lavarse los dientes.

Ponerse brackets es una decisión que influirá positivamente en tu día a día no solo por la evidente mejora estética y todo lo que conlleva, sino por la mejoría y prevención de otro tipo de enfermedades. 

Clínica Dental Sant Jaume

Somos un equipo de profesionales comprometidos con la salud y estética bucodental de nuestros pacientes, ofreciendo en todo momento tratamientos dentales calidad y las técnicas odontológicas más avanzadas.

Dra. María José Díaz-Gil

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