Ahora que comienza un nuevo año, es el momento perfecto para empezar a corregir todo aquello que hemos ido dejando a medias en los pasados años. En esta ocasión nos vamos a centrar en la higiene bucodental, de manera que os hemos preparado un total de nueve consejos para comenzar el año con la mejor higiene dental, de encías y lengua.

1.Cepíllate los dientes después de cada comida.

 

Este es un punto que todo el mundo conoce, aunque no todos cumplen.

Hay que invertir tiempo y un poco de esfuerzo en el cuidado de los dientes, y para ello, tenemos que cepillarnos siempre después de las tres principales comidas del día que son el desayuno, la comida y la cena.

Pero no solo debemos cepillarnos, sino que es importante hacerlo bien, de arriba para abajo en los dientes superiores, y de abajo hacia arriba en los inferiores, asegurándonos así de que sacamos todos los restos y no los introducimos debajo de las encías.

«Es importante cepillarnos cada día, pero tampoco tenemos que llevarlo al extremo».

2. No es necesario cepillarse si solo has picado alguna cosa.

 

Decíamos que es importante cepillarnos cada día, pero tampoco tenemos que llevarlo al extremo.

Vivimos en una sociedad en la que nos hemos obsesionado con la limpieza, pero tenemos que entender que nuestro cuerpo se tiene que recuperar también de ella, es decir, en la boca existen bacterias beneficiosas y que nos protegen, las cuales necesitan un entorno apto, por lo que hay que evitar estar atacándolas de forma constante.

De esta manera, si picamos alguna cosa, nos tomamos un caramelo o simplemente almorzamos o merendamos alguna pieza de fruta o algo que no sea excesivo, no es necesario cepillarse, y en caso de querer maximizar la higiene, podemos comer una manzana que mantendrá nuestros dientes limpios pero sin agresiones.

3. Utiliza un cepillo de calidad y en buen estado para el cuidado de los dientes.

 

La calidad del cepillo es esencial, por lo que no merece la pena escatimar, sobre todo teniendo en cuenta que la diferencia de precio no es excesiva.

Tenemos que utilizar cepillos que se adapten a nuestras necesidades.

Esto significa que es muy importante estudiar su dureza:

  • Alta dureza: evitaremos la dureza excesiva, ya que su uso continuado puede dar lugar a alteraciones en las encías.
  • Dureza media: es la opción más recomendable para la gran mayoría.
  • Cepillos blandos: están pensados para personas con gingivitis, periodontitis o que han recibido una cirugía recientemente.

Recuerda también que podemos elegir entre cepillo manual y eléctrico, y aunque no parece haber excesivas diferencias entre uno y otro en cuanto al resultado, el eléctrico se considera que es más cómodo y anima más a cepillarse, además de que es ideal para aquellos que se cepillan demasiado fuerte.

4. No escatimes en la calidad de la pasta dentífrica para la higiene dental.

También es importante utilizar una pasta dentífrica de calidad, muy especialmente cuando hablamos del cuidado de los dientes en adultos, previniendo así la aparición de dolencias y enfermedades habituales.

5. Recuerda que no solo tienes que limpiar tus dientes, sino toda la boca.

 

Cuando hablamos de cepillar los dientes, no solo nos referimos a ellos, sino a toda la boca.

Hay que prestar atención al cuidado de las encías, de la misma forma que también hay que realizar un lavado de lengua si queremos disfrutar de una higiene bucal completa.

6. La seda dental te ayuda a disfrutar de una higiene dental más completa

 

La seda dental es interesante cuando hemos comido alimentos que son más propensos de dejar restos entre los dientes, pero al menos, debemos acostumbrarnos a utilizarla una vez al día.

Esto evitará restos interdentales, dificultando la acumulación de bacterias y sarro.

7. Introduce el colutorio en tu higiene bucal diaria.

 

También es importante utilizar un buen colutorio para la higiene gingivodental.

Hay muchas opciones en el mercado, de manera que elegiremos la que más agradable nos resulte y que también nos aporte un buen resultado.

8. Los irrigadores, ideales para el cuidado de las encías y lavado de la lengua.

 

Una opción muy interesante es la de incorporar el irrigador en la higiene diaria.

Se trata de un aparato que expulsa agua a presión para que acceda por todos los rincones de la boca.

Esto facilita mucho tanto el lavado de lengua como mejora sustancialmente el cuidado de las encías.

9. Visita a tu dentista u odontólogo al menos una vez al año.

 

Finalmente, la mejor forma de saber que nuestra boca está en perfectas condiciones, es visitando a nuestro odontólogo o dentista al menos una vez al año (una vez cada seis meses para los más pequeños de la casa), ya que así se podrá detectar cualquier anomalía a tiempo, pudiendo actuar sobre ella antes de que se convierta en un problema real.

La higiene dental es un proceso al que nos tenemos que habituar, ya que se tiene que realizar de forma diaria, pero lo cierto es que requiere muy poco tiempo, y a cambio, obtenemos una mejora muy sustancial no solo de nuestra salud bucal, sino en general de la salud de nuestro organismo, evitando enfermedades y disfrutando de una calidad de vida mucho mejor.

Clínica Dental Sant Jaume

Somos un equipo de profesionales comprometidos con la salud y estética bucodental de nuestros clientes, ofreciendo en todo momento tratamientos dentales calidad y las técnicas odontológicas más avanzadas.

Dra. Díaz-Gil

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